lunes, 15 de noviembre de 2010

Otoño en La Camarga

15 de noviembre

Hoy el día amaneció diluviando.

Me encanta el clima de esta zona, pero hay algo que está claro: ¡NO SABE LLOVER! Y es que casi no llueve pero cuando llueve parece que se va a acabar el mundo. Además como en todos lados (excepto en Asturias) el sistema de desagüe deja mucho que desear y todo se encharca y caminar por la calle se convierte en una auténtica yincana acuática.

Sin embargo, el otoño de la camarga es suave y agradable:

cielos azules
temperaturas agradables

hojas caídas de los árboles
brisa
bandadas de pájaros
marrones,
verdes,
amarillos,

y naranjas ...


A veces es como vivir dentro de un cuadro de Van Gogh.


Se dice que parte de esto se lo hay que agradecer al Mistral. El Mistral, para los que no lo sepan, además de un poeta famoso es un viento que sopla por estas tierras. Querido por la vid que nos da tan buenos vinos, el Mistral juega con las nubes a su antojo: tan pronto trae nubes grises de lluvia como cielos azules que se vuelven rojizos cada atardecer.

Creo que eso es lo que más voy a echar de menos cuando me vaya de aquí: los cielos y sus atardeceres, siempre adornados por bandadas de pájaros.



- ¿Qué haces atontada mirando al cielo?
- No lo miro, lo admiro.






Lo más probable es que mañana haga sol y sople el viento.



2 comentarios:

  1. cuando te vayas de allí ya echarás de menos los cielos y sus atardeceres, siempre adornados por bandadas de pajaros, pero de momento disfrutalo al máximo guapa!!!! :)

    además a lo mejor los próximos cielos son incluso mejores ;). Besos!!

    1RC.

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  2. Sólo en Asturias hay buenos desagües?

    Disfruta de los atardeceres, que una no siempre tiene la suerte de vivir en cuadro de Van Gogh...

    Un besín :)

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