A la gente le encanta el dicho “año nuevo vida nueva”, aunque lo cierto es que el día 1 de enero no cambia la vida de casi nadie. Propósitos muchos y casi todos se olvidan antes de acabar el mes.
A mí este nuevo año 2011 no me trae muchas novedades. Lo que me trae es de vuelta a Arles y esta si es una vida nueva. Vuelta al cole, al trabajo, al francés, a ver a los amigos que hice… y con muchas ganas de seguir viviendo, experimentando, conociendo en este rincón del sur de Francia.
Este año los Reyes Magos no me han traído nada. No es que me haya portado muy mal, sino me hubieran dejado carbón. Es que este año, a causa del calendario francés, he tenido que adaptarme y pedir a Papá Noel. Y el gordo de barba blanca se ha portado más que bien. El regalo estrella: la nueva cámara de fotos, con la que voy atrapando las imágenes que pintaba Van Gogh. Y es que este viejo asentamiento galo es una mina de oro para los artistas. De ahí que aquí se encuentre, entre galerías de arte, exposiciones, etc., el instituto nacional de fotografía.
Así que parece ser que el nuevo año me trae también una nueva afición, así como la de salir a hacer deporte (que por ahora no lo llevo nada mal).
P.D.: También me propongo este año un propósito que es escribir más a menudo en el blog. Aunque sean pequeñas frases. Lo escribo para que todos lo leáis… así a lo mejor me obligo.
P.D.2: Bienvenida al blog, mamá, que se que ya me lees.
Y aquí os dejo algunas de las fotos que anduve haciendo estas semanas.
Si pudimos cumplir el proposito de nuevo año del 2010, que no vamos a poder cumplir en 2011 ¿no?. Animo con esa afición guapa. Un besote.
ResponderEliminar1RC.
Gústame mucho la última, enhorabuena por adentrarte en el fascinante mundo de la fotografía!!! ;)
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